OSTRAS

Las conchas repicaban en los platos.
Mi lengua era un estuario lleno,
mi paladar flotaba con luz de estrellas:
mientras saboreaba las saladas Pléyades
Orion metía el pie en el agua.

Vivas y violadas
yacían sobre un lecho de hielo:
bivalvas: el bulbo partido
y el seductor suspiro del océano.

Habíamos conducido hasta esa costa
a través de flores y piedra caliza.
Y allí estábamos, brindando por la amistad,
creando un recuerdo perfecto
en el frescor del cobertizo y la vajilla.

Por los Alpes, cubiertas de heno y nieve,
los romanos llevaban sus ostras a Roma, en el sur:
he visto húmedas alforjas descargar
un exceso de privilegio
picado de salmuera, con frondosos labios.

Y me irritó que mi confianza no lograra reposar
en la clara luz, como la poesía o la libertad
cayendo desde el mar. Me comí el día
deliberadamente, para que su intenso sabor
pudiera apresurarme entero hacia el verbo, el puro verbo.


SEAMUS HEANY. En Field Work, 1979.
Versión de Andreu Jaume
(AJ)

OYSTERS

Our shells clacked on the plates.
My tongue was a filling estuary,
My palate hung with starlight:
As I tasted the salty Pleiades
Orion dipped his foot into the water.

Alive and violated
They lay on their beds of ice:
Bivalves: the split bulb
And philandering sigh of ocean.
Millions of them ripped and shucked and scattered.

We had driven to the coast
Through flowers and limestone
And there we were, toasting friendship,
Laying down a perfect memory
In the cool thatch and crockery.

Over the Alps, packed deep in hay and snow,
The Romans hauled their oysters south to Rome:
I saw damp panniers disgorge
The frond-lipped, brine-stung
Glut of privilege

And was angry that my trust could not repose
In the clear light, like poetry or freedom
Leaning in from the sea. I ate the day
Deliberately, that its tang
Might quicken me all into verb, pure verb.

LA CIUDAD

Dices: «Iré a otras tierras, a otros mares.
Buscaré una ciudad mejor que ésta
en la que mis afanes no se cumplieron nunca,
frío sepulcro de mi sentimiento.
¿Hasta cuándo errará mi alma en este laberinto?
Mire hacia donde mire, sólo veo
la negra ruina de mi vida,
tiempo ya consumido que aquí desperdicié.»

No existen para ti otras tierras, otros mares.
Esta ciudad irá donde tú vayas.
Recorrerás las mismas calles siempre. En el mismo
arrabal te harás viejo. Irás encaneciendo
en idéntica casa.
Nunca abandonarás esta ciudad. Ya para ti no hay otra,
ni barcos ni caminos que te libren de ella.
Porque no sólo aquí perdiste tú la vida:
en todo el mundo la desbarataste.

CONSTANTIN CAVAFIS
Versión de Ángle González, incluida en El embrujo de Shangai, de Juan Marsé
(PM)

BEBER UNA COCA CONTIGO


es todavía más divertido que ir a San Sebastián, Irún, Hendaye, Biarritz, Bayonne
o tener náuseas en la Travesera de Gracia en Barcelona
en parte a causa de que con tu camisa naranja eres como un mejor y más alegre San Sebastián
en parte a causa de mi amor por ti, en parte a causa de tu amor por el yogur
en parte a causa de los tulipanes de naranja fluorescente alrededor de los abedules
en parte a causa del misterio que adquieren nuestras sonrisas ante la gente y las estatuas
cuando estoy contigo es difícil creer que pueda existir algo tan inmóvil
tan solemne tan desagradablemente definitivo como una estatua mientras que justo frente a ella
bajo la cálida luz de Nueva York de las 4 en punto deambulamos por aquí y allá
entre uno y otro como un árbol que respira a través de sus lentes

y en la exposición de retratos parece no haber absolutamente ningún 
rostro, solo pintura
de pronto te preguntas por qué demonios alguien los hizo
te miro
a ti y preferiría mirarte a ti que a todos los retratos del mundo

tal vez con la excepción del Jinete polaco de vez en cuando y que de todos modos está en el Frick
al que todavía no fuiste gracias a Dios así que podremos ir juntos por primera vez
y el hecho de que te mueves de una manera tan hermosa más o menos resuelve el Futurismo
igual que estando casa nunca pienso en el Desnudo bajando una escalera o
estando en un ensayo en ese dibujo de Leonardo o Miguel Ángel que solía maravillarme
y de qué les sirven a los Impresionistas todas las investigaciones sobre ellos
si nunca encontraron a la persona indicada con la cual pararse junto al árbol al caer el sol
o para el caso a Marino Marini si no eligió al jinete con el mismo 
cuidado que al caballo 
parece que todos ellos fueron privados de alguna experiencia maravillosa
la cual yo no voy a desperdiciar razón por la cual te lo estoy diciendo


HAVING A COKE WITH YOU

is even more fun than going to San

Sebastian, Irún, Hendaye, Biarritz, Bayonne
or being sick to my 
stomach on the Travesera de Gracia in Barcelona
partly because in 
your orange shirt you look like a better happier St. Sebastian
partly because of my love for you, partly because of your love for yoghurt
partly because of the fluorescent orange tulips around the 
birches
partly because of the secrecy our smiles take on before 
people and statuary
it is hard to believe when I’m with you that 
there can be anything as still
as solemn as unpleasantly definitive 
as statuary when right in front of it
in the warm New York 4 o’clock 
light we are drifting back and forth
between each other like a tree 
breathing through its spectacles

and the portrait show seems to 
have no faces in it at all, just paint
you suddenly wonder why in 
the world anyone ever did them
I look
at you and I would rather 
look at you than all the portraits in the world
except possibly for 
the Polish Rider occasionally and anyway it’s in the Frick
which 
thank heavens you haven’t gone to yet so we can go together the first time
and the fact that you move so beautifully more or less takes 
care of Futurism
just as at home I never think of the Nude 
Descending a Staircase or
at a rehearsal a single drawing of 
Leonardo or Michelangelo that used to wow me
and what good does all 
the research of the Impressionists do them
when they never got the 
right person to stand near the tree when the sun sank
or for that 
matter Marino Marini when he didn’t pick the rider as carefully
as 
the horse
it seems they were all cheated of some marvelous 
experience
which is not going to go wasted on me which is why I am 
telling you about it


FRANK O’HARA (1965)
Versión de Eleonora González Capria
(GT)

A LA ALTURA, A MEDIDA


En museos, en libros de arte, trato de adivinar siempre en qué cuadros les gustaría vivir a las personas que admiro, los seres que amo, aquellos que recuerdo por soñar

todavía. A veces los descubro entre la multitud, en ceremonias campesinas, y a veces los convierto en ciudadanos de una ciudad ideal, la pincelada viva de una naturaleza

muerta, o unas simples figuras en un paisaje simple, cuyo único deseo es quedarse un poco más ahí, de pie, frente a los campos vacíos, como si el hombre fuese sólo

la forma humana del tiempo, y no la forma temporal del hombre el tiempo que los ha soñado así, a la altura de la siembra, a medida de la siega.


ABRAHAM GRAGERA
En El tiempo menos solo, Pre-textos, 2013.
(ML-V)

escribir

para curar
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana
en mí y es la de todos

escribir

para ahuyentar la angustia que describe
sus círculos de cóndor
sobre la presa

aunque en el alma no

en el alma
la estimación del tiempo que concluye
y es arriba
algo más que un silencio
con ojos semiabiertos

escribir

como condescendencia y como rebeldía
sin elección
sin pausa
porque se va la luz, las fuerzas
se le acaban
y el ser se va de vuelo
en las garras de un ave
carroñera

escribir

para decir el grito
para arrancarlo
para convertirlo
para transformarlo
para desmenuzarlo
para eliminarlo
escribir el dolor
para proyectarlo
para actuar sobre él con la palabra

escribir

para descansar
(escribir que el sol, en invierno, es hermoso)

por no llorar tan dentro
tan a escondidas

escribir

hacia la extenuación
para que se derrame el dolor contenido
desde el inicio del mundo

escribir
para rebelarse
sin provecho

a pesar de la derrota ya prevista

porque no hay rebeldía que no esté justificada
ni violencia que no sea, en el fondo,
inocente,
escribir

con derecho al llanto

escribir para curar
escribir para guarecerse
escribir como si cerrase los ojos
para no cerrarlos
para mover la mano y seguir su curso
para sentirse viva
AÚN
para aplazar la angustia
como simulación
para guiar la mente y que no se desboque
para controlar lo controlable

escribir

como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo

escribir
para reorganizar

escribir
sin hacer concesiones

escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar

escribir
para apuntar al blanco

escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
áperas por dentro y por fuera
suaves como “tal vez”
palabraslatigazo
como “demasiado” y “tarde”

escribir
para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta

decir que a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
y la sábana verde se desdobla
en el espejo del armario
estoy en mí
en el lugar en que acostumbro
a encontrarme
en este aquí hecho de extraña
duración en lo mismo
repitiéndome
la carne dolorida
los huesos lastimados
los nervios, la piel
tirante, amoratada
el pelo encanecido
el grito sólo postergado
y hoy a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada

muere un niño
o dos o no sé cuántos
mueren y una anciana dice
sus últimas palabras
o no las dice y muere
y es otra la que habla
pero no habla, dice
apenas dice y muere
sin decir
apenas
nada
y algo se me atraganta
tal vez un alarido
largo como las once horas de esta noche
o tal vez la conciencia
que duerme encendida
como una lumbre la conciencia
de todos los que mueren
como una fogata
un espantoso incendio
que prende en las ventanas
de la ciudad y en el mar no se apaga
una conciencia absurda
una antorchahorizonte
la conciencia de todos los que saben
que se están acabando
en sus huesos de antorcha
hoy, mañana, siempre

escribir
todas las muertes son mi muerte
mi grito es el de todos
y no hay consentimiento
escribir

¿para consentir?
¡escribir para rebelarse!
no hay lugar para plegarias
no hay lugar para el sosiego
el ajuste de las almas
se hace en rebeldía

Estamos solas
y nos pertenecemos.
En nosotras está el poder
Somos un pueblo de almas
en rebeldía
¡Despertad!
Lo que escribo aquí
se traza en el aire
el dolor es la senda
el dolor es el medio
por el dolor la fuerza
que combate el dolor
y lo transforma
por el dolor deshago
mi dolor en lo ajeno
y el ajeno en el mío

escribir

para des-esperar
por todos los que están
por todos
los que fueron
los desaparecidos
escribir para cuidar
sus des
apariciones
para alimentarlas
para que no se enturbien
no tan pronto
no tan siempre
pronto

escribir

para desestructurar
para vencer
las estructuras
para contra
decir
lo dicho
para demoler

escribir

para desestimar
para aprender la delgadez del trazo
su vacío
habituarse a él
a su insignificancia

escribir
para insignificar

escribir

inútilmente
para ejercer lo inútil
para abrazar lo inútil
para hacer de la inutilidad un manantial

escritura como sortilegio

- volé esta madrugada
más alto que ninguna otra vez

Cada noche, en la duración de un grito
viene una sombra nueva

Cada noche, en la duración de un grito,
un alma acude a mí.
La acojo.
En el grito.
Ella no dura. Sólo se abre.
Y hay que entrar. Suavizar.
No hay que recordar.
Tan sólo entrar.
Respirando. –

escribir luego
para reforzar
los frágiles puentes
los conductos sutiles
con temor
de que se borren
en el espacio leve
entre lo presentido y lo sentido

Escribir
para desescribir
para desdecir
para reorganizar
las consciencias y
que cada una cumpla
su ceguera
El espacio de las almas
ha de guardarse oculto
En la palabra está el engaño

escribir pues
para confundir
para emborronar
y, luego, volver a escribir
en el orden que conviene
el mundo que hemos aprendido

escribir

como quien cuenta los pasos que da
por no oír el silencio
como quien cuenta pasos – uno, dos -
y se salta el tercero -cuatro, cinco-
para ver si se ha ido
para comprobar
pero no: sigue estando
y ya no dejará de andar
para contar los pasos
hasta caer exhausto
en el silencio enorme que se ensancha
entre sus piernas como un charco
de sangre

escribir

porque el héroe se hace con el miedo
sobre todo su miedo
a partir de su miedo
se hace héroe el héroe
ahuecando el miedo
y llenándolo de acción
para entumecerlo
haciendo tiempo en lo hermoso
haciendo tiempo en lo vivo

yo no soy ningún héroe
yo sólo escribo
para colmar la distancia
entre mi miedo y yo

escribir
“Se pone un abrigo de cuero.”
escribir
“Un hombre joven se levanta del asiento.
Se pone un abrigo de cuero.
Lleva gafas oscuras.
Se vuelve.
Su espalda es ancha.
Se dirige a la puerta.
No sé qué hará mañana.
No le conozco.
Ha cruzado la vía.
El cristal me devuelve mis ojos
y esa tristeza que se mide en mis labios.
El hombre joven tal vez camina hacia una casa.
Tal vez sea su casa.”

escribir
“En mi rostro el paisaje
- atravesándolo -
el paisaje.”

escribir
“Tiene las uñas recortadas.”
escribir
“Se desprende, muy lenta, de una frase,
la desliza en el cuaderno y espera.
Tiene las uñas recortadas
y una blusa de encaje.
Lleva una bolsa de color violeta
en las rodillas.
Cuando respira hace juego
con los versos de Sylvia Plath.
Hay un desfiladero en su mirada
y no termina de cruzarlo.”

escribir
para confundir las palabras
y que las cosas aparezcan

(Campos de limoneros cargados con sus frutos. Y cañizales
separando sembrados. Y vinagreras cubriendo de oro las taludes…)

que las cosas presionen
que un mundo se abra paso
(Es invierno, y ya crecen el trigo y la alfalfa. Aún hay campos entre ciudades y hermosos pueblos y una anciana se sienta en un portal con un rayo de sol en su regazo.
La tierra arada humea bajo el sol y los olivos jóvenes tensan sus cuerpos retorcidos hacia el cielo. Creciendo.
Crecer es ascender.
Crecer es ensancharse.
Crecer es romper límites.
Crecer es invadir…)

que estallen los cristales de mis manos
que abran ojos en las letras

(Hileras de olivos.
Sus sombras paralelas…)

escribir
para rastrear

escribir

para perdonar
para ser perdonado

¿Dónde hallaré al sacerdote,
al mediador, aquel que tenga
conocimiento de los límites
y el poder de traspasarlos?
¿dónde hallaré a aquel
capaz de arder sin consumirse
y, entre los muertos y los vivos,
ecualizar
transformar, ¡bendecir!?

escribir

para hallar la paz
después de haber hablado
con los muertos

escribir

para sellar la paz
para conciliar
en mí
para perdonar en mí

escribir

la culpa misma que golpea y se licúa
en el pecho
y surte y es agua que mana
con fuerza y que nos une
agua que forma
remolino de amor irradiando

todas las culpas son
el mismo sufrimiento
el de existir queriendo
queriendo serlo todo
queriéndolo todo
y todo está en mis manos
en esta encrucijada donde permanecemos
el tiempo suficiente
para sufrirlo todo

en mi interior barrunto el gran estruendo:
todo el dolor del mundo me pesa entre los muslos

abrid los ojos: ¡ved!
es tan terrible vivir
¡quien sobrevive saluda!
morituri somos todos

toda la historia de tu estirpe
está presente y te reclama
como crisol
eres
la mediadora
operas
en ti misma el milagro
de la conciliación

y de repente soportas
el peso del mundo y su dolor
lo bebes todo entero.
Agradecida.

escribir

porque crujen las rodillas
y hay como un sueño
esperando ser soñado
justo detrás del dolor.

- Hoy observé las gaviotas.

He de volar muy alto esta noche.
He de volar sin lastre.
Hasta que amanezca.-

escribir
“otoño”
para recordar cómo
uníamos castañas con palillos de dientes
y surgían princesas y perros y dragones
y mi madre era hermosa
y ¿quién sabe? tal vez
fue feliz, también ella,
ese día.

escribir

para arquear el espinazo de las letras
a imagen del dolor
para trazar las líneas de la vida
líneas que se encogen
líneas retráctiles
como nervios apresados en la carne
como venas quebradizas
venenos infiltrados
en las arterias, líneas
que merodean en torno al corazón
calado por la angustia
y el cansancio
líneas como cables tendidos
entre una vida y otra menos vida
líneas ultracortas
líneas entrecortadas
líneas respiradero
líneas túnel
para desembocar
en el horizonte
recuperar allí
las fuerzas del principio pero
líneas quebradas
presionadas
oprimidas, líneas
de vuelta atrás
combadas sobre el tiempo
que queda
el tiempo que nos queda
termitero o volcán
vaciado por los seres (los insectos, la lava)
que operan desde dentro

líneas
de retroceso
¡si fuesen sólo al sueño!
pero no: más abajo.

escribir
como quien muerde un rayo
con los brazos en cruz

escribir
que sus pulmones se cerraron
como las alas de una
mariposa.
Dejó un rastro de polvo azul
en los dedos de quienes fueron
a tocarla

escribir
como aquel que se fuga de un hospital y arrastra tras de sí
las sondas, el goteo, la máscara de oxígeno y corre
sobre agujas envenedadas

¡Despertad!
¡nadie podrá evitarlo!
sólo es cuestión de tiempo
contad los gritos que dais
en el fondo del agua
¡Contad los gritos!

cada cual con su dolor a solas
el mismo dolor de todos

- Alguien disimula. Sonríe,
devuelvo la sonrisa. Sé
que para él ya oscureció.
También él lo sabe.
Pero se esfuerza. Todos
nos esforzamos.
Gritar es esforzarse.
Gritar es rebelarse. -

escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio en blanco
ahora, que lo habita

escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme

escribir

¿y no hacer literatura?

¡y qué más da!

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo

para que el agua envenenada
pueda beberse.

CHANTAL MAILLARD
En Matar a platón (Tusquets, 2004)
(LM)

ARTIFICIO PARA SOBREVIVIR

– Impedir la salida del sol – atrancar bien las innumerables puertas y ventanas de la noche – no dejar resquicio alguno por donde se cuele el sol – anular todo vestigio de que otrora surcara el firmamento la cuadriga de Apolo.

– Quien tal expresó – ¿pretende ponernos antifaz negro desprovisto de aberturas? – ¿olvida la insoslayable alternancia de luz y tiniebla – el horario recurrente – los eclipses puntuales a la cita?

– Desde luego – replica. Pero ¿a qué sirve el lenguaje si no insinúa (evoca) lo imposible?

Vean: el sol cayó en la trampa (ficticia) que le armaron las palabras. No hay sol – no hay luz – tampoco noche se necesita.

– (Cierra los puños – aprieta los párpados.)


EMILIO ADOLFO WESTPHALEN
En La poesía los poemas los poetas, México, Universidad Iberoamericana, 1995
(JAM)

EL VIEJO SUÉTER AZUL DE PAPÁ

Hoy cuelga del respaldo de la silla de la cocina
donde siempre me siento, cuelga
del mismo respaldo y de la misma silla donde solía sentarse.

Me lo pongo al entrar,
como él solía, sacudiendo
la nieve de sus botas.

Me lo pongo y me siento en la oscuridad.
Él no haría esto.
Lajas de frío caen del hueso de la luna.

Sus leyes eran un secreto.
Pero recuerdo el momento en que supe
que perdía el juicio dentro de sus leyes.

Estaba de pie en la curva de la entrada cuando lo vi.
Llevaba puesto el suéter azul con los botones abrochados hasta el cuello.
No solo porque era una calurosa tarde de julio

pero la mirada de su rostro…
como un niño a quien la tía vistió temprano en la mañana
antes de un largo viaje

en trenes fríos y andenes azotados por el viento
sentado muy tieso al borde de su asiento
mientras las sombras, como largos dedos,

sobre almiares dejados atrás,
aún lo estremecen
porque él viaja hacia atrás.

ANNE CARSON
En Men in the Off Hours (New York, Knopf, 2000)
Versión de Jeannette L. Clariond
(CLL)


FATHER’S OLD BLUE CARDIGAN

Now it hangs on the back of the kitchen chair
where I always sit, as it did
on the back of the kitchen chair where he always sat.

I put it on whenever I come in,
as he did, stamping
the snow from his boots.

I put it on and sit in the dark.
He would not have done this.
Coldness comes paring down from the moonbone in the sky.

His laws were a secret.
But I remember the moment at which I knew
he was going mad inside his laws.

He was standing at the turn of the driveway when I arrived
He had on the blue cardigan with the buttons done up all the way to the top.
Not only because it was a hot July afternoon

but he look on his face–
as a smalla child who has been dressed by some aunt early in the
morning for a long trip

on cold trains and windy platforms
will sit very straight at the edge of his seat
while the shadows like long fingers

over the haystacks that sweep past
keep shocking him
because he is riding backwards.

MARINA

Esta celestial marina, con blancas garzas elevándose como ángeles,
volando tan altas como quieren y tan lejos como quieren en sabiduría
en niveles y niveles de inmaculados reflejos;
el cielo entero, desde la más alta garza
baja hacia la ingrávida isla de mangle,
con relucientes hojas verdes primorosamente ribeteadas
con excrementos de pájaros, como iluminadas en plata,
y, debajo,  los sugestivos arcos góticos de las raíces del mangle
y el bello verde guisante de los pastos del fondo
donde ocasionalmente salta un pez, como una flor silvestre
en un ornamental rociado de salpicaduras;
este boceto de Rafael para alguna papal tapicería
parece el paraíso.
Pero un faro esquelético que allá se alza,
con una blanca y negra vestidura clerical,
con los nervios siempre alerta, piensa que él sabe más.
Piensa que el infierno se enfurece bajo sus pies de acero,
que es por eso que el agua poco profunda es tan cálida,
y que él sabe que el cielo no es como esto.
Que el cielo no es volar o nadar,
sino que tiene algo que ver con la negrura y un fuerte resplandor,
y que cuando oscurezca recordará
algo que decir sobre el asunto expresado con poderosas palabras.

ELIZABETH BISHOP
En Norte & Sur (1943)
Versión de Sam Abrams y Joan Margarit (ligeramente retocada)
(IE)

SEASCAPE

This celestial seascape, with white herons got up as angels,
flying high as they want and as far as they want sidewise
in tiers and tiers of immaculate reflections;
the whole region, from the highest heron
down to the weightless mangrove island
with bright green leaves edged neatly with bird-droppings
like illumination in silver,
and down to the suggestively Gothic arches of the mangrove roots
and the beautiful pea-green back-pasture
where occasionally a fish jumps, like a wildflower
in an ornamental spray of spray;
this cartoon by Raphael for a tapestry for a Pope:
it does look like heaven.
But a skeletal lighthouse standing there
in black and white clerical dress,
who lives on his nerves, thinks he knows better.
He thinks that hell rages below his iron feet,
that that is why the shallow water is so warm,
and he knows that heaven is not like this.
Heaven is not like flying or swimming,
but has something to do with blackness and a strong glare
and when it gets dark he will remember something
strongly worded to say on the subject.

Es harto difícil rescatar
la imagen de Cristo

de ese baratillo medieval
de figuras de saldo de escayola,

símbolos del culto al dolor y a la muerte;
creo, por esta razón, que el Sueño

se ubicó, con destreza, en interior
colonial, limpio y desnudo,

sin vidrieras ni cuadros,
color o imagen,

pues ahora parece evidente
que Amén es nuestro Cristo.

Puede que incluso sea el auténtico Judío
del cuadro de Velázquez;

esos párpados del Velázquez
se abaten sobre ojos

que, abiertos, nos aturdirían, nos turbarían
y zarandearían con la vieja culpa

y el temor, pero ha desaparecido,
velado en su agonía, el terror de esos ojos;

os aseguro que los ojos
del crucificado de Velázquez

ahora os miran de frente,
y son ámbar, y son fuego.

H.D.
En Trilogy, 1944.
Versión de Natalia Carbajosa
(AJ)

 

The Christos-image
is most difficult to disentangle

from its art-craft junk-shop
paint-and-plaster medieval jumble

of pain-worship and death-symbol,
that is why, I suppose, the Dream

deftly stage-managed the bare, clean
early colonial interior,

without stained-glass, picture,
image or colour,

for now it appears obvious
that Amen is our Christos.

He might even be the authentic Jew
stepped out from Velasquez;

those eye-lids in the Velasquez
are lowered over eyes

that open, would daze, bewilder
and stun us with the old sense of guilt

and fear, but the terror of those eyes
veiled in their agony is over;

I assure you that the eyes
of Velasquez’ crucified

now looks straight at you,
and they are amber and they are fire.

TODO ESTÁ LLENO DE TI

Todo está lleno de ti,
y todo de mí está lleno:
llenas están las ciudades,
igual que los cementerios
de ti, por todas las casas,
de mí, por todos los cuerpos.

Por las calles voy dejando
algo que voy recogiendo:
pedazos de vida mía
venidos desde muy lejos.

Voy alado a la agonía,
arrastrándome me veo
en el umbral, en el fondo
latente del nacimiento.

Todo está lleno de mí:
de algo que es tuyo y recuerdo
perdido, pero encontrado
alguna vez, algún tiempo..

Tiempo que se queda atrás
decididamente negro,
indeleblemente rojo,
dorado sobre tu cuerpo.

Todo está lleno de ti,
traspasado de tu pelo:
de algo que no he conseguido
y que busco entre tus huesos.

MIGUEL HERNÁNDEZ, Del Cancionero y romancero de Ausencias.
(PM)

ALIVIO INMEDIATO

 

Apenas tolerados, viviendo en el filo
de nuestra sociedad tecnológica, siempre tuvimos que ser rescatados
a la orilla de la destrucción, como heroínas del Orlando furioso
antes de que llegase el momento de empezarlo todo de nuevo.
Podía tronar entre los arbustos, un crujido de bovinas,
y Angelica, en la pintura de Ingres, estudiaba
el colorido pero pequeño monstruo cercano a su pie, como meditando perpleja si olvidar
todo el asunto no sería, después de todo, la única solución.
Y entones siempre llegaba un tiempo en el que
el Hooligan Feliz en su oxidado coche verde
aparecía despejando el camino, sólo para asegurarse de que todo estaba OK,
sólo que cuando llegó ese tiempo estábamos ya en otro capítulo y confusos
sobre cómo asimilar esta última pieza de información.
¿Era eso información? ¿No estábamos más bien actuando
para el beneficio de otro, pensamientos en una mente
con habitaciones de sobra para reponer nuestros pequeños problemas (eso nos parecían al principio),
nuestros dilemas diarios sobre la comida y el alquiler y las facturas por pagar?
Para reducir todo esto a una pequeña variable,
para poder caminar libres por fin, minúsculos sobre la gigantesca meseta,
está solía ser nuestra ambición: ser pequeños y transparentes y libres.
Ay, la energía del verano declina rápidamente,
un momento y se ha ido. Y nunca más
podremos hacer los arreglos necesarios, pese a lo simples que son.
Nuestra estrella quizás brillaba más cuando estaba empapada de agua.
Ahora ni siquiera ese asunto está sobre la mesa, se trata sólo
de aferrarnos a la dureza de la tierra para no ser expulsados
por un sueño pasajero, una visión: un petirrojo atraviesa volando
la esquina superior de la ventana, te cepillas el cabello
y no puedes ver apenas nada, o una herida destella
contra los dulces rostros de los otros, algo así como:
esto es lo que querías oír, ¿por qué
creíste que ibas a escuchar algo más? Todos somos hablantes,
eso es verdad, pero bajo el habla se extiende
lo que se mueve y no quiere ser removido, el blando
significado, desordenado y simple como un suelo trillado.

Estos fueron entonces algunos de los peligros de la ruta,
aunque sabíamos que la ruta eran peligros y nada más
no dejó de ser una conmoción cuando, casi un cuarto de siglo más tarde,
la claridad de las reglas se iluminaron para ti por primera vez.
Ellos eran los jugadores, y nosotros, que habíamos competido en el juego,
simples espectadores, aunque sujetos a sus vicisitudes
abandonando el estadio con lágrimas, a hombros, después de todo.
Noche a noche regresa el mismo mensaje, repetido
en los parpadeantes focos del cielo, por encima de nosotros, alejándose de nosotros,
el ser de nuestras frases, en el clima que las fomentó,
nunca nos pertenece, como un libro, pero está con nosotros, y otras veces
está sin nosotros, solo y desesperado.
Pero la fantasía se lo apropia, algo así como estar sentado sobre una cerca
elevado a la altura de un ideal estético. Esos fueron momentos, años,
solidificados con realidades, rostros, acontecimientos con nombre, besos, actos heroicos,
más parecidos al amigable arranque de una progresión geométrica
no demasiado alentadora, como si pudiésemos extraer el sentido algún día
cuando haya sido superado. Mejor, dijiste, permanecer escondido
durante las primeras lecciones, puesto que la promesa de aprender
es una desilusión, le expresé mi conformidad, y añadí que
el mañana alterará el sentido de lo que hayamos aprendido,
así es cómo el proceso de aprendizaje se extiende, desde esta perspectiva
ninguno de nosotros se licencia en la universidad,
porque el tiempo es una emulsión, y probablemente pensar en no crecer
sea la clase de madurez más brillante para nosotros, ahora y en cualquier otro momento.
Ves, ambos tenemos razón, aunque nada
encuentre la manera de llegar a ser nada; los avatares
de nuestra conformidad hacia las reglas y el vivir
cerca del hogar han hecho de nosotros, al menos en un sentido, “buenos ciudadanos”,
nos cepillamos los dientes y todo eso, y aprendimos a aceptar
la caridad de los momentos difíciles cuando se nos entregan,
pues así es la acción, este no estar seguro, estos descuidados
preparativos, sembrando las semillas torcidas en el surco,
listos para olvidar, y regresando siempre
al amarradero del inicio, a ese día hace ya tanto tiempo.

 JOHN ASHBERY. En El doble sueño de la primavera, 1970
Versión de Gonzalo Torné
(GT)

 

SOONEST MENDED

Barely tolerated, living on the margin
In our technological society, we were always having to be rescued
On the brink of destruction, like heroines in Orlando Furioso
Before it was time to start all over again.
There would be thunder in the bushes, a rustling of coils,
And Angelica, in the Ingres painting, was considering
The colorful but small monster near her toe, as though wondering whether forgetting
The whole thing might not, in the end, be the only solution.
And then there always came a time when
Happy Hooligan in his rusted green automobile
Came plowing down the course, just to make sure everything was OK,
Only by that time we were in another chapter and confused
About how to receive this latest piece of information.
Was it information? Weren’t we rather acting this out
For someone else’s benefit, thoughts in a mind
With room enough and to spare for our little problems (so they began to seem),
Our daily quandary about food and the rent and bills to be paid?
To reduce all this to a small variant,
To step free at last, minuscule on the gigantic plateau
This was our ambition: to be small and clear and free.
Alas, the summer’s energy wanes quickly,
A moment and it is gone. And no longer
May we make the necessary arrangements, simple as they are.
Our star was brighter perhaps when it had water in it.
Now there is no question even of that, but only
Of holding on to the hard earth so as not to get thrown off,
With an occasional dream, a vision: a robin flies across
The upper corner of the window, you brush your hair away
And cannot quite see, or a wound will flash
Against the sweet faces of the others, something like:
This is what you wanted to hear, so why
Did you think of listening to something else? We are all talkers
It is true, but underneath the talk lies
The moving and not wanting to be moved, the loose
Meaning, untidy and simple like a threshing floor.

 These then were some hazards of the course,
Yet though we knew the course was hazards and nothing else
It was still a shock when, almost a quarter of a century later,
The clarity of the rules dawned on you for the first time.
They were the players, and we who had struggled at the game
Were merely spectators, though subject to its vicissitudes
And moving with it out of the tearful stadium, borne on shoulders, at last.
Night after night this message returns, repeated
In the flickering bulbs of the sky, raised past us, taken away from us,
Yet ours over and over until the end that is past truth,
The being of our sentences, in the climate that fostered them,
Not ours to own, like a book, but to be with, and sometimes
To be without, alone and desperate.
But the fantasy makes it ours, a kind of fence-sitting
Raised to the level of an esthetic ideal. These were moments, years,
Solid with reality, faces, namable events, kisses, heroic acts,
But like the friendly beginning of a geometrical progression
Not too reassuring, as though meaning could be cast aside some day
When it had been outgrown. Better, you said, to stay cowering
Like this in the early sessions, since the promise of learning
Is a delusion, and I agreed, adding that
Tomorrow would alter the sense of what had already been learned
That the learning process is extended in this way, so that from this standpoint
None of us ever graduates from college,
For time is an emulsion, and probably thinking not to grow up
Is the brightest kind of maturity for us, right now at any rate.
And you see, both of us were right, though nothing
Has somehow come to nothing; the avatars
Of our conforming to the rules and living
Around the home have madewell, in a sense, «good citizens» of us,
Brushing the teeth and all that, and learning to accept
The charity of the hard moments as they are doled out,
For this is action, this is not being sure, this careless
Preparing, sowing the seeds crooked in the furrow,
Making ready to forget, and always coming back
To the mooring of starting out, that day so long ago.

TÉCNICA DEL AMOR (IV)

Dos amantes se encuentran pasados unos años
y se sientan uno frente al otro como en una cárcel
a la hora de la visita. El tabique en medio, el reloj encima
y los guardias a los lados.
Hablan en voz baja
sobre las causas de su separación:
 
“Los dos quisimos ser enredadera
y ninguno muro que permanece”.
 
“Fuimos como dos cámaras 
que se fotografían una a otra”.
 
“Fuimos como dos ciudades fortificadas
que se sitian mutuamente”.
 
Nuestros sentimientos, 
arrojados al suelo del mercado
como tripas de peces y pollos degollados,
son ya sólo alimento para el gato callejero
y el perro vagabundo.
 
YEHUDA AMIJAI
En Un idioma, un paisaje, Hiperión, 1997.
Versión de Raquel García Lozano.
(ML-V)

TENTATIVA DE CELOS

¿Cómo te va la vida con otra?
Más fácil, ¿verdad? Golpe de remo. ¿Cuándo -¿pronto?- por un puente seguro se alejó de ti el recuerdo
de mí, una isla que flota?
(En el cielo, no en el agua.) Almas. No amantes,
sino hermanas son nuestras almas.
¿Cómo te va junto a una simple mujer? ¿Sin divinidad alguna? Tras haber derrocado a tu reina
        (tú mismo privado del trono),
¿cómo vives?, ¿te preocupas?,
¿te enfadas? ¿Cómo estás al levantarte? Con ésa que te ha atado al cuello
su tributo inmortal, el tedio, ¿cómo te va,
pobrecito mío? “-Estoy harto de convulsiones, de dolor: voy a agenciarme un hogar.” ¿Cómo te va
        con cualquiera,
a ti, que fuiste elegido por mí?
¿Es la comida más comestible?
y si te cansa, mala suerte.
¿Cómo puedes vivir con un idolillo, tú, digno antes del Sinaí?
¿Cómo vives con ésa, tan distinta a nosotros? ¿Una extranjera, costilla de tu pecho?
¿La vergüenza, ese azote de Zeus,
aún no te ha herido la frente?
¿Cómo te va la vida? ¿Estás sano? Y las musas, ¿te llaman aún a veces? Y la dicha,
¿se hace ver? ¿Alguna vez? ¿Y esa llaga inmortal -la conciencia- qué, mi pobre?
¿Cómo vives con un producto
del mercado? ¿Pesa mucho?
Tras el mármol de Carrara,
¿cómo te va con una prótesis de yeso?
Del mismo bloque tallamos a Dios, para romperlo acto seguido.
¿Va bien una cienmilésima,
para ti, que conociste a Lilit?
¿Estás ya harto de esa mercadería novedosa? Cansado de mi magia, ¿cómo te va con una mujer
        terrestre que carece de sextos sentidos?
Venga, con franqueza, ¿sois felices? ¿No? ¿Cómo se vive en un abismo sin profundidad amor mío?
        Cuesta, ¿verdad?
¿Te cuesta tanto como a mí con otro?

MARINA TSVETÁIEVA, El canto y la ceniza (Galaxia Gutemberg, 2005)
Versión de Monika Zgustova & Olvido García Valdés
(LM)

                                   [2]

Llévame dondequiera, dondequiera;
en ti me adentro,
Dogo —Venecia—,

toda mi hacienda eres tú;
me escondería en tu cabeza
como un niño en un ático

y, allí, ¿qué encontraría?:
¿religión o magia?… ¿ambas? ¿ninguna?
¿la una o la otra?, juntas, afines,

acopladas, exactamente iguales,
iguales en poder, juntas aunque separadas:
el ámbar de tus ojos.

 

                                   [2]

Take me anywhere, anywhere; 
I walk into you, 
Doge—Venice— 

you are my whole estate;
I would hide in your mind 
as a child hides in an attic,

what would I find there? 
religion or magic—both? neither? 
one or the other? together, matched,

mated, exactly the same, 
equal in power, together yet separate, 
your eyes’ amber.

H. D., Definición hermética (México, Universidad Iberoamericana, 1997)
Versión de Ulalume González de León.
(JAM)

DESEOS

Más allá de todo esto, deseos de estar solo:
aunque de invitaciones el cielo se oscurezca;
por mucho que sigamos fijas reglas de sexo;
por más que se haga fotos la prole bajo el mástil…
Más allá de todo esto, deseos de estar solo.

Hay bajo todo esto un deseo de olvido:
pese a las rigideces sabias del calendario,
el seguro de vida y la tabla de ritos de la fertilidad,
el caro odio de los ojos a la muerte…
Hay bajo todo esto un deseo de olvido.



WANTS

Beyond all this, the wish to be alone:
However the sky grows dark with invitation-cards
However we follow the printed directions of sex
However the family is photographed under the flagstaff –
Beyond all this, the wish to be alone.

Beneath it all, desire of oblivion runs:
Despite the artful tensions of the calendar,
The life insurance, the tabled fertility rites,
The costly aversion of the eyes from death –
Beneath it all, desire of oblivion runs.

PHILIP LARKIN, The Less Deceived, 1953
Versión de Álvaro García
(CLL)